Tres hoteles, no uno
Cuando alguien nos escribe pidiendo "el Royal Mansour" casi siempre está pensando en el de Marrakech, que es el que sale en las revistas. Pero la colección son tres hoteles en tres partes distintas de Marruecos, y no se parecen entre sí ni sirven para el mismo viaje: uno está metido en la medina de Marrakech, otro en el centro art déco de Casablanca y el tercero en la costa mediterránea, a medio camino entre Tetuán y Tánger.
Esta guía es para elegir. Va con datos de sus propias fichas, sin adornos.
Royal Mansour Marrakech
Un riad para cada huésped
No tiene habitaciones en el sentido normal: tiene 53 riads privados, de uno a cuatro dormitorios cada uno, repartidos en cinco categorías — Superior, Premier, Privilege, Prestige y Grand. Cada riad es una casa con su patio, su azotea y su entrada.
El spa ocupa 2.500 m² en tres plantas, con hammam, piscina climatizada, gimnasio, salón de belleza y un atrio central.
Dónde se come
- La Grande Brasserie — con la chef Hélène Darroze
- Sesamo — cocina italiana
- La Grande Table Marocaine — la carta marroquí de la casa
- Le Jardin — en los jardines, para la comida del día
Si viajas con niños
Tiene club infantil para niños de 4 a 10 años, servicio de niñera y paseos en calesa. Es de los pocos hoteles de esta categoría en Marrakech donde una familia con hijos pequeños no es una complicación. Lo contamos con más detalle en viajes en familia.
Royal Mansour Casablanca
El Casablanca de los cincuenta, intacto
El interiorismo es la razón de venir: mármol, maderas cálidas y mobiliario de mediados de siglo, en la ciudad donde ese estilo se construyó de verdad. No es una recreación.
Está en el 27 avenue des Forces Armées Royales, en el barrio art déco de Sidi Belyout — el corazón del Casablanca de los años treinta, que es la mejor razón para dormir ahí y no en la zona nueva. Tiene habitaciones deluxe, apartamentos dúplex y suites prestige, y también su Grande Table Marocaine.
Es el de la colección que tiene más sentido como parada de una o dos noches: Casablanca es ciudad de negocios y de aeropuerto, no de estancias largas.
Royal Mansour Tamuda Bay
Villas con el mar en la ventana
Aquí no se duerme en un riad ni en una habitación de ciudad: son villas frente al Mediterráneo, con el agua a la vista desde el salón. Es la cara de Marruecos que casi nadie espera.
El más nuevo: abrió en septiembre de 2024. Está en la costa mediterránea, entre Tetuán y Tánger, y son 55 villas y suites — un hotel de playa, no de medina.
Dónde se come
- Le Méditerranée — con Quique Dacosta, tres estrellas Michelin
- La Table — con Éric Frechon
- Coccinella — con Massimiliano y Raffaele Alajmo
- Pool Beach — también de Quique Dacosta, junto a la piscina
Esa lista de cocinas es, sin exagerar, la más fuerte de cualquier hotel del país. Si el viaje va de comer, este es el argumento.
Cuál elegir
- Primera vez en Marruecos — Marrakech. Es el que da la imagen del país que has venido a ver, y desde ahí sale el desierto.
- Viaje de playa o luna de miel tranquila — Tamuda Bay. Mediterráneo, villas y la mejor mesa.
- Viaje corto o de trabajo — Casablanca.
- Norte completo — Tamuda Bay se combina fácil con Tánger y Chefchaouen, que están a un par de horas.
Cómo lo montamos nosotros
Cualquiera de los tres entra en un itinerario privado: los traslados, el orden de las ciudades y los días en el desierto se arman alrededor del hotel, no al revés. Si quieres ver cómo queda, mira nuestros viajes de lujo o escríbenos y lo cotizamos con fechas.
Y si estás comparando, en hoteles exclusivos de Marruecos están todos los de esta categoría por región, incluido La Mamounia.





